Una herramienta de neuromodulación que potencia tu rehabilitación neurológica. Sin dolor, sin agujas, con décadas de evidencia científica.
Estimulación Transcraneal por Corriente Directa — técnica de neuromodulación cerebral no invasiva con más de 30 años de evidencia científica internacional.
La tDCS aplica una corriente galvánica de baja intensidad (1–2 mA) sobre el cuero cabelludo mediante electrodos, como llevar una diadema. Esa corriente llega al córtex y modula la excitabilidad de las neuronas.
Al activar la neuroplasticidad, el cerebro puede regenerarse anatómica y funcionalmente, formando nuevas conexiones sinápticas que aceleran la recuperación de funciones perdidas.
Dos modos de estimulación complementarios — una sola meta: preparar tu cerebro para recuperarse.
Electrodo positivo (+)
Activa las neuronas y las prepara para aprender y recuperar funciones.
Electrodo negativo (−)
Inhibe zonas hiperactivas: calma el dolor, la ansiedad y los impulsos.
La tDCS genera plasticidad neuronal real: las neuronas se regeneran anatómica y funcionalmente formando nuevas conexiones sinápticas. Aplicada antes o durante la terapia, el cerebro queda en estado óptimo para aprender de nuevo las funciones perdidas.
Neurotransmisión: Regula la liberación de glutamato y GABA, los principales mensajeros de excitación e inhibición del sistema nervioso central, reequilibrando circuitos que han perdido su calibración habitual.
Neuroplasticidad sináptica: Facilita la potenciación a largo plazo (LTP) y la depresión a largo plazo (LTD) — los mismos procesos que el cerebro usa para aprender — permitiendo que las sinapsis se remodelen de forma duradera.
Modulación de receptores: Ajusta la sensibilidad de los receptores NMDA y AMPA y regula los canales iónicos de membrana, determinando cuánto le cuesta a una neurona activarse o guardar silencio.
Una tecnología que no solo complementa la rehabilitación — la potencia exponencialmente.
Reduce los tiempos de recuperación neurológica al preparar el cerebro para aprender de forma óptima.
Reduce el consumo de fármacos en pacientes con dolor crónico, fibromialgia y dolor de origen central.
Técnica indolora y no invasiva. Aplicación transcutánea sin agujas. Efectos secundarios mínimos.
Podemos elegir exactamente qué zona del cerebro estimular, abordando diferentes patologías con precisión.
El paciente llega y comienza directamente. No se requiere preparación especial ni ayuno previo.
Técnica revolucionaria que se posiciona antes de considerar opciones de tratamiento más agresivas.
Gracias a su capacidad de seleccionar zonas específicas del cerebro, la tDCS es eficaz en múltiples especialidades médicas.
Modulación del dolor central. Reduce la transmisión de señales dolorosas.
Efecto analgésico y reducción del consumo farmacológico.
Regulación cortical de zonas hiperactivas que generan las crisis.
Mejora de la movilidad del brazo, mano y marcha tras un ACV.
Mejora del control motor y reducción de síntomas.
Modulación de los circuitos emocionales y prefrontales.
Desbloquea la capacidad de hablar al activar zonas del lenguaje.
Reducción del craving y mejora del control de impulsos.
Potenciación de funciones ejecutivas, atención y memoria de trabajo.
Puede reducir la excitabilidad cortical, lo que ayuda a disminuir la frecuencia de crisis.
Modula redes neuronales implicadas en atención, conducta y aprendizaje, control ejecutivo, lenguaje o regulación emocional.
Sencillo, cómodo y sin interrupciones en tu día a día.
El especialista evalúa tu caso y selecciona el área cortical específica a estimular, adaptando el protocolo a tu patología según la evidencia científica.
Se colocan dos esponjas humedecidas sobre zonas específicas del cuero cabelludo. Sentirás solo un leve cosquilleo durante los primeros segundos.
Durante 20–30 minutos la corriente estimula tu cerebro mientras realizas fisioterapia o terapia ocupacional. La combinación simultánea genera el efecto sinérgico que diferencia la tDCS.
Se retiran los electrodos. Puedes retomar tus actividades normales de forma inmediata. Sin recuperación, sin restricciones.
La estimulación simultánea con la terapia es lo que hace que la tDCS sea tan eficaz. El cerebro estimulado está en su estado más receptivo exactamente cuando ejecuta los ejercicios terapéuticos — maximizando la neuroplasticidad.
La tDCS tiene uno de los perfiles de seguridad más favorables de todas las técnicas de neuromodulación.
No causa dolor ni convulsiones — sensación máxima: un leve hormigueo al inicio que desaparece solo.
Leve enrojecimiento de piel donde se colocan los electrodos, que desaparece en pocas horas.
Sensación de hormigueo temporal al inicio de la sesión — totalmente normal y pasajero.
Compatible con otros tratamientos: fisioterapia, electrólisis percutánea, neuromodulación percutánea.
Aplicada por personal clínico capacitado de CIMMCO en todo momento.
| Característica | tDCS | Medicación |
|---|---|---|
| Efectos secundarios | Mínimos | Variables |
| Dependencia | No | Posible |
| Preparación previa | No requiere | Horarios estrictos |
| Actúa en el origen | Sí — neuroplasticidad | Sintomático |
| Compatible con terapia | Totalmente | A veces limita |
La tDCS no es una tendencia — es el resultado de décadas de investigación rigurosa en neurociencia clínica.
Acelera la recuperación neurológica sin reemplazar la terapia convencional — la potencia.
Eficaz en ACV, afasia, dolor crónico, fibromialgia, depresión y Parkinson.
Primera opción no invasiva antes de considerar tratamientos más agresivos o invasivos.
Complemento perfecto en dolencias crónicas resistentes a tratamientos convencionales.
Todo lo que necesitas saber antes de tu primera sesión.
No. Solo se siente un hormigueo leve durante los primeros segundos al inicio de la sesión, que desaparece completamente. El resto de la sesión no se percibe ninguna sensación.
Depende de la patología y de cada paciente. El especialista diseña un plan personalizado basado en la evidencia. Generalmente se inicia con protocolos de entre 20 y 25 sesiones. Además se programan protocolos de mantenimiento a los 3 o 6 meses, que varían en dependencia de la respuesta del paciente al tratamiento.
No. En CIMMCO la aplicamos bajo supervisión clínica cualificada para garantizar la correcta selección del área cortical, la colocación de los electrodos y la seguridad del paciente.
Son mínimos y temporales: un leve enrojecimiento de la piel en la zona de los electrodos que desaparece en pocas horas, y una ligera sensación de calor o cosquilleo durante los primeros segundos. Nada que interfiera con tu día a día.
Evaluaremos tu caso de forma personalizada para determinar si la tDCS es la herramienta adecuada para tu rehabilitación.
En CIMMCO integramos la tDCS en programas de rehabilitación personalizados. La estimulación transcraneal no reemplaza la terapia convencional — la potencia.